Blancas perlas se desbocan de tus ojos,
blancas perlas que se atavian
de sueños perdidos en alegría,
blancas perlas que creen poder tomar el tiempo
con los dedos, pero de tontas no saben que
el tiempo se escurre con el tiempo,
blancas perlas que sueñan amor,
amor vencido al caer de tus ojos,
amor olvidado con ropas de viento
entregado a los negros suelos del pasado.

Deja caer esas hermosas perlas,
ellas hablarán de ti y lo que
piensan tus labios,
ellas te harán olvidar, te tomarán
de los brazos y bailarás al compás
de violetas y gitanos,
y yo estaré allí viéndote bailar,
viendo tu hermosa sonrisa cubierta
por tus manos,
viendo en ti la hermosura de sirenas,
porque de hermosas perlas blancas
han escapado,
destiñendo el miedo con nuevos
sueños, mientras a tu lado te observo
enajenado.

El amor es extraño pequeña,
perlas blancas te tienen en sus manos,
te seducen con la lujuria de la tristeza
y vuelves a caer en sus manos,
abre tus ojos pequeña, seca esas perlas
y deja de retozar con ellas,
esos juegos te enlutan el alma y el polvo
del tiempo cubrirá tu corazón malgastado,
abre tus ojos pequeña,
mira aquel que observa al compás
de violetas y gitanos.