Veias pasar los días antes de correr tras los cielos,
veias los recuerdos y añoranzas y poco a poco te
hundias en polvareda de palabras en vuelo,
sentias su piel en la tuya recordando esos momentos,
momentos que se fueron, que están lejos, convertidos
en hermosos recuerdos.
Veias pasar las horas y me preguntaba por tus pensamientos,
te veia y sonreia y sonreiamos en silencio,
tu dulce mirada revelaba la soledad de sus besos,
sus recuerdos se veian correr en tus ojos, como se
veian caer tus deseos,
recuerdos extraños esos… para tu edad, recuerdos
que por momentos te cegaban y te hacian respirar,
viejo, ¿a dónde tus manos fueron a parar?,
quizás la cubriste de plumas y cielo
y la hiciste palpitar como en aquellos
viejos momentos.
Hermosos esos recuerdos, viejo,
ella seguro desde allí te observará,
sabrá de tus deseos y tus recuerdos,
sabrá seguro que en algún momento sus manos
volverás a tocar, como a veces tocan
mi sonrisa tus recuerdos.










1 comment
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Febrero 28, 2007 en 2:24 pm
Vargas
Veía, veías, veía, etc.