(Leer parte I)
Fui creciendo mas en mi pequeña casa,
muchas veces te escuche decir lo mal que te sentias,
muchas veces te escuche gritar de furia,
muchas veces te escuche llorar de dolor,
no sabia porque tus sufrimientos y penas y lloraba
contigo, tu dolor me dolia y tu tristeza me entristecia,
no entendia tu dolor ni tristeza, pero luego decias dulces
frases para mi y me abrazabas, creo que me abrazabas,
porque sentia un fuerte y dulce apreton derredor a mi.
Esta pequeña casa me resultaba ya estrecha,
ya no encontraba forma de estar tan comodo como antes,
asi que trataba de acomodarme como pudiera, pero
cuando lo hacia gritabas de dolor,
no deseaba pensar que te estaba haciendo daño,
no queria hacerte daño, te amaba lo suficiente, aun sin
conocerte, para querer hacerte daño… hasta cierto dia.
Senti como algo me tomaba fuertemente,
me halaba y me desespere,
trataba de sacarme de ese dulce lugar donde con
tanto amor me decias hermosas palabras y canciones,
me desesperaba y no sabia que hacer,
senti fuertes golpes en mi, me querian hacer daño y grite,
grite tan fuerte como pude, porque me alejaban de ti,
entendi entonces que si te estaba haciendo daño y me
alejaban porque no soportabas mas.
Llore, grite, implore, pero no me hacian caso,
no me escuchaban,
hasta que unos brazos me envolvieron dulcemente,
reconoci ese dulce abrazo que tantas veces senti
en mi pequeña casa,
no estaba seguro de quien me abrazaba, pero senti
una calma envolvente en todo mi cuerpo… y me hablaste,
escuchar tu voz nuevamente hizo mi alma saltar… eras tu !!!,
si eras tu, eras esa dulce voz que me calmaba con
canciones y dulces palabras cuando te queria escuchar,
era tuyo ese hermoso sonido de risa cuando soñabas
despierta conmigo,
eras tu y hoy conoci un nuevo hogar que por tanto tiempo
fabricaste para mi: tu corazon.










No comments
Feed de los comentarios de este artículo