La distancia se hace eco de nuestros
deseos y celosa alarga los segundos,
las palabras se hacen mas incipentes
y extensas, no dando lugar a dudas,
el tiempo en mi reloj ya no es sufiente
y se corre como corriente de agua,
cada vez mas el deseo de tocarte,
de sentir tu mirada en mis ojos,
de palpar cada hebra de tu cabello
se vuelve mas evidente, casi hasta
mortificante.

La distancia es la unica cruel testigo
de las emociones al escuchar tu voz,
esa voz tan dulce, sensual, especial,
unica y que provoca locuras
insospechadas,
la distancia acelera mis ganas de
tomarte muy fuerte entre mis brazos,
de descubrir el aroma escondido
tras cada rincon de tu piel,
de palpar y llevar al extasis cada
hebra de tu negro cabello,
de saciar mis labios la humedad
de tus hermosos y rojos labios.

Desespero al observar tu sonrisa
en aquella foto,
hace dispersar mis pensamientos
en infimos pedazos que quieren
montar el vuelo hasta tu lado,
provoca el mas penetrante deseo
de cubrirte de besos y abrazos,
despierta las mas increible locura
de solo observarla por horas y
disfrutar de su encanto,
aquella foto provoca tantas cosas
juntas, que todas juntas no describen
lo que deseo tanto.

Muero por mirar tus ojos fijamente,
observar esa dulce ternura que
adormece mis sentidos,
observar simplemente la delicadez
de tus pomulos, redondos y llenos
de una candidez tan especial,
observar tu rostro solamente,
perderme en esa mirada hipnotizante
y alucinogena,
recorrer con mis ojos cada espacio
de tu cuello y poner en ellos un beso
como premio-bandera de los
conquistadores de mis sueños de
pequeño,
perderme en ti, robarme tu olor
y conservarlo fuera de la mirada
de otros, en mi corazon.