El gris se torna negro,
no se si es ceguera o
se tergiversan mis sueños,
te veo, te siento y duele,
disfruto tu sonrisa,
la dulzura de tu mirada,
la sensualidad de tus manos,
la suavidad de tu cabello
sin poder tocarlos,
disfruto tu voz, tu confianza
y me disguta tu dolor,
pero no puedo estar alli si me
necesitas, como estar ???.

Desearia besar el
carmin de tus labios,
tocar con mis dedos la
delicadez de los tuyos,
compartir tus sueños,
ser el hombro que enjugan
tus lagrimas,
ser los brazos que te
protegen de la tristeza,
pero solo negro resbala
por mis sabanas.

Mi corazon no es empirico,
no aprende que no es el momento,
trato de mostrarle otras cosas,
lo involucro en proyectos
para hacerle olvidar,
pero se aferra a sus deseos,
se aferra como el cielo al horizonte,
sus deseos no se quieren marchar,
le explico que es egoismo
pretender lo incierto,
que es desierto, ficticio, lo que quiere,
pero voltea su rostro y me ignora,
no acepta la indiferencia cargada
de simple amistad.

Trato de borrar tu rostro que
bajo luz de luna dibuje,
ese hermoso rostro que irrumpe
en mi cordura,
que desafia el aliento suave de amar,
pero se hace imposible,
se hace insensible y rompe la vara,
ni siquiera el agua logra llevarselo,
quizas es tiempo de pedirle
ayuda al tiempo,
quizas soledad logre seducirme
de nuevo,
ahora se que la realidad nunca
estuvo ante mis ojos,
es el negro vestido de rojo con
ornamentos que narcotizan
mis deseos.