Dónde andas vieja amiga que no te veo,
quisiera que hablaramos, nos embriaguemos
y que el viento nos acaricie de recuerdos,
quisiera que esta noche nos tocaramos
como cuando el amor no nos interrumpe
nuestros deseos.

Tócame, quiero sentir tu aliento dulce
con sabor a dolor y miedo,
quiero sentir tus cabellos enroscarse
a mi piel, partiendola y ensangrentando
sus momentos,
no me dejes esta noche descansar,
quiero que tu a mi lado grites de deseo y
me hagas olvidar los toques de su cuerpo,
embriagate conmigo y dejemos correr
los instintos que el amor molesta,
sedúceme como otras veces y aléjate
en silencio.

¿Dónde estás?, no me dejes dormir
esta noche sin tu piel ni tus besos,
dime soledad dónde andas, que necesito
tocarte y que rompas lo que siento.

Veias pasar los días antes de correr tras los cielos,
veias los recuerdos y añoranzas y poco a poco te
hundias en polvareda de palabras en vuelo,
sentias su piel en la tuya recordando esos momentos,
momentos que se fueron, que están lejos, convertidos
en hermosos recuerdos.

Veias pasar las horas y me preguntaba por tus pensamientos,
te veia y sonreia y sonreiamos en silencio,
tu dulce mirada revelaba la soledad de sus besos,
sus recuerdos se veian correr en tus ojos, como se
veian caer tus deseos,
recuerdos extraños esos… para tu edad, recuerdos
que por momentos te cegaban y te hacian respirar,
viejo, ¿a dónde tus manos fueron a parar?,
quizás la cubriste de plumas y cielo
y la hiciste palpitar como en aquellos
viejos momentos.

Hermosos esos recuerdos, viejo,
ella seguro desde allí te observará,
sabrá de tus deseos y tus recuerdos,
sabrá seguro que en algún momento sus manos
volverás a tocar, como a veces tocan
mi sonrisa tus recuerdos.

Eran las cuatro de la madrugada y se levanta Tolomé como es usual. Luego le sigue su mujer, Doña Nina, quien le prepara el almuerzo con lo poco que gana su marido en la zona.

Tolomé vive con su esposa y sus cuatro hijos en Los Mina, al lado de una cañada de la que los vecinos se quejan constantemente, pero el gobierno no les hace caso. Su casucha está hecha con pedazos de cartón, playwood y planchas de zinc corroidas y el lugar donde viven es un hervidero de mosquitos y enfermedades, por eso con frecuencia Tolomé tiene que llevar al Hospital del Morgan alguno de sus hijos para recibir atenciones médicas.

Los cuatro niños duermen en una cama junto a la de sus padres, porque la casa es muy estrecha. Don Tolo, como le dicen sus vecinos y amistades, antes de salir los despierta y les da su bendición con un beso en la frente.

A las cinco de la mañana se marcha rumbo a su faena. Camina cerca de 2 km. hasta donde están los motoconchistas, se monta en uno que lo lleva a la autopista Las Américas y allí espera que pase una guagua que cruce frente a la zona.

Don Tolo trabaja en la Zona Franca de Las Américas, en una factoría textil. El es maestro cortador y se desempeña en ese lugar desde hace 2 años.

La factoría ha tenido muchos problemas financieros últimamente, por lo que han cancelado muchos empleados. Hace dos semanas cancelaron a Doña Fela, su comadre. Lloró mucho la doña cuando le entregaron la carta junto a otros 23 empleados más. Un mes antes habian cancelado a otros 30, así que se respiraban aires de tensión en la factoría.

Desde hace dos días se rumoraba que cancelarían más empleados, así que Don Tolo procuraba afanarse lo suficiente para no perder lo poco que tenia.

Como a las cuatro de la tarde llaman a uno de sus compañeros a la oficina. Le dicen “El Evangélico” aunque no sigue ninguna religión. A los quince minutos regresa con lágrimas en sus ojos.

- ¿Qué paso Evangélico? –pregunta Don Tolo–,
- Mire ute’ Don Tolo –y le pasa la carta con su cancelación–, coño uno se mata en eta’ maldita fábrica y así le pagan a uno… que se jodan tó’ coño !!!.

Recoje sus cosas, su gorra y se marcha presuroso tumbando lo que encuentra a su paso.

Asi continuaron los llamados; esa tarde cancelaron a 12 empleados. A eso de las 5:40 su patrón se le acerca:
- Don Tolo, que dice la Doña que vaya a su oficina.

Sintió un puñal clavársele muy hondo en el pecho y como les sucede a quienes han estado a punto de ver la muerte de frente, comienza a ver imágenes de sus hijos, su esposa, la deuda de la lavadora que aún le faltan 7 pagarés, el préstamo de RD$3,000.00 que le dio un usurero para pagar unas medicinas para su hijo mayor (al módico 20%), entre una serie de cosas. El miedo que sintió al escuchar las palabras de su patrón cayó como piedra sobre su cabeza.

Comenzó a caminar lentamente, tratando de no llorar sin saber lo que pasaba. Sabia muy bien que no tenia muchas posibilidades, ya que era extraño que la Doña lo solicitara para hablar en su oficina. Para si, en silencio mientras caminaba por los pasillos de la factoría recitaba el Salmo 23, que se sabia perfectamente ya que todos los domingos asistía con toda su familia a la iglesia sin falta.

Al llegar a la puerta se detiene y respira hondo, para tratar de calmarse y no dejarle ver a la Doña su nerviosismo. Da en la puerta dos leves toques esperando no ser escuchado, pero detrás de ella se oye una voz diciéndole que pase.

- Buena talde Doña, ¿para qué le soy útil?,
- Gracias Tolomé, siéntese por favor. Mire sucede que …

La Doña le da un sermón sobre los problemas que ha tenido la factoría últimamente y lo dificil que se les ha hecho tener que despedir tanta gente buena, así como una cantidad de charachera que Don Tolo no escuchaba engullido en la tristeza de haber perdido lo poco que tenia y lo dificil de encontrar otro empleo.

Ya no pudo resistirse más y dejó escapar las lágrimas y el llanto que con tanto esfuerzo contuvo. La Doña trató de consolarlo, ¿pero qué mejor consuelo no habria sido poder mantener su empleo?. Salió de la oficina cabizbajo, sosteniendo apenas entre sus manos la carta maldita que le trajo desgracia. Ya ni siquiera se sabia dónde andaban sus pensamientos.

Caminaba como zombie cuando recogió la cantina del almuerzo y su sombrero. Sus compañeros le miraban y preguntaban qué habia pasado (aunque todos sabían qué), pero no respondia. Apagó la cortadora y la desconectó como usualmente, luego de terminada su faena del día desde hacía dos años… aunque el final de ese día era diferente a los otros.

Eran las 11:30 de la noche y aún no llegaba a su casa Don Tolo. La preocupación de Doña Nina era grande porque que era difícil que su marido estuviera fuera a más tardar las 8:00 de la noche, por lo peligroso de ese barrio a esas horas. Sabía que algo andaba mal pero no imaginaba qué.

A los tres días encontraron a Don Tolo en unos riscos en las aguas del Mar Caribe, en los alrededores de la zona.

Vienen desde dentro, de campo
muy adentro desafiando a la
miseria,
vienen buscando la unica via de
romper lo que les aferra,
dejan besos, lagrimas, recuerdos,
niñez dormida donde se encuentran,
desean mas para no sucumbir,
para sobrevivir y enfrentar lo
que atormentan.

Vienen pero son abusados,
reciben valores miseros por inocencia,
su poca educacion los sella y no
permiten tener lo que sus sueños
esperan,
a veces se desesperan tanto que
miran mas alla, en tierras ajenas,
se embelecen con los verdes, tan
frios y lejanos como los bueyes
de su tierra.

A veces sus sueños los castigan tanto
que no ven otras vias de enfrentar
su miseria,
ven numeros en todas partes,
venden incluso lo poco que tengan,
engrosan los bolsillos de alguien
que los abandonan en medio de la
nada, o donde sea,
se olvidan de sus viejos sueños,
porque los nuevos salvaran sus
problemas,
pero aaah problema,
son abandonados a su suerte sin
ver tierras ajenas.

Regresan nuevamente, porque
son abandonados,
algunos con imagenes rotas y
lagrimas de tierra,
de otros solo recibimos polvo
de sus cuerpos, fueron alimento,
saciaron la tormenta.

Los sueños ciegan a veces,
ver sueños en otras tierras marcan
mas la miseria,
las lagrimas inundan luego sus
sentidos, como el agua de mar de
tierras ajenas,
lagrimas es lo unico que reciben,
madres, hijos, esposas llorando
miseria,
lagrimas para salvar sus sentidos
por haber perdido lo poco,
por sueños de otras tierras.

No se lo que siento,
junto a ti las horas pasan volando,
nunca tenemos el tiempo que
necesitamos para estar abrazados,
los días juntos son muy cortos
para ambos,
pero aun mi corazón no sabe
explicar lo que siento.

Lo que siento por ti es extraño,
hablan de mariposas y hormigueos
en el estómago,
pero esas sensaciones no me
han pasado,
no se qué me pasará, pero no siento
nada de lo que describe la gente,
no se si mi corazón es frio, aunque
me dices tierno,
no estoy seguro de lo que sienten
mis manos, aunque me gusta acariciar
tu piel, tus mejillas, tu cabello,
no se con qué confundo estar
enamorado, porque no se si es
amor lo que siento.

Por todo esto creo que mi
corazón es extraño,
me seducen tus ojos con solo mirarlos,
me enloquece el color y suavidad de tu piel,
pero tengo sentimientos encontrados,
no se lo que siento, no se qué pensar
o creer sobre lo que es el amor,
no se si es amor o pasión,
y mi cabeza se confunde tanto.

Dicen de hormigueos o mariposas,
dicen de pensar y caminar en las nubes,
dicen de vivir en el paraiso,
pero nada de eso veo,
me dices un “te quiero” y me pides
que lo haga,
me dices un “te amo” y esperas
lo mismo… y no puedo,
no puedo porque no estoy seguro,
no pienses, mi vida, que lo que
siento es un juego,
lo que siento es muy hermoso
aunque no se describirlo,
lo que siento hace que las
horas vuelen,
pero no se lo que siento,
no es un juego muñeca,
es mucho mucho más que eso.

No puedo decir un “te quiero” sin
saber lo que es,
no quiero decir “te quieros” vacíos si con
mis besos ardientes demuestro lo que siento,
si con mis abrazos fuertes te transmito cada
sensación en mi cuerpo,
simplemente porque lo que siento junto
a ti no es vacío,
un “te quiero” no demuestra lo que siento,
no se si será verdadero amor pero esas
palabras no lo transmiten, porque es mucho
más que eso.

Me preocupan tu voz y tus lágrimas al
reclamarme “te quieros”,
no me lo pidas pequeña, no me pidas
que diga de lo que no estoy seguro,
no se si será eso, no estoy seguro
del amor y los sentimientos,
solo estoy seguro que mi vida
sin ti sería vacía, porque has dado
vida a mis sentimientos.

Blancas perlas se desbocan de tus ojos,
blancas perlas que se atavian
de sueños perdidos en alegría,
blancas perlas que creen poder tomar el tiempo
con los dedos, pero de tontas no saben que
el tiempo se escurre con el tiempo,
blancas perlas que sueñan amor,
amor vencido al caer de tus ojos,
amor olvidado con ropas de viento
entregado a los negros suelos del pasado.

Deja caer esas hermosas perlas,
ellas hablarán de ti y lo que
piensan tus labios,
ellas te harán olvidar, te tomarán
de los brazos y bailarás al compás
de violetas y gitanos,
y yo estaré allí viéndote bailar,
viendo tu hermosa sonrisa cubierta
por tus manos,
viendo en ti la hermosura de sirenas,
porque de hermosas perlas blancas
han escapado,
destiñendo el miedo con nuevos
sueños, mientras a tu lado te observo
enajenado.

El amor es extraño pequeña,
perlas blancas te tienen en sus manos,
te seducen con la lujuria de la tristeza
y vuelves a caer en sus manos,
abre tus ojos pequeña, seca esas perlas
y deja de retozar con ellas,
esos juegos te enlutan el alma y el polvo
del tiempo cubrirá tu corazón malgastado,
abre tus ojos pequeña,
mira aquel que observa al compás
de violetas y gitanos.

No estoy seguro de lo que siento,
tratar de desear a otra es traicionar
mis pensamientos,
tratar de tapar el sol con un dedo
desvanece mi vida,
aunque me das la oportunidad de
romper la crueldad de mi lamento,
no se si será correcto intentarlo,
pero mi vida, si lo hacemos quiero
entiendas como pienso.

Siempre he sabido que las
cosas cambian,
para bien o mal, ellas siempre
traen algo nuevo,
traen alegrías o tristezas, pero no
desearía romper tu corazón
por lo que siento,
no estoy seguro ni de mi mismo,
la locura hace presa de mis sueños,
me coquetea y acaricia tiernamente,
aunque conozco su malicia y resentimiento.

Desearía que las cosas no
me importacen,
que pasaran por mi vida y
me olvide de ello,
pero no logro invocar al olvido,
se olvidó de mi y sin su ayuda me
ahogo en este infierno sin besos,
no logro preservar las últimas
gotas de alegría,
las perdí con las lágrimas que
salen de mi pecho,
sólo agonía encuentro en la risa,
volviendo a caer en las cosas
que no quiero.

Aun persiste la angustia del deseo,
sentirla bajo mi pecho, sentir sus
manos y su cuerpo,
quiero cambiar todo lo que siento,
esta angustia agobia mi vida y
confunde mi orgullo y mi ego,
te quiero a mi lado, cariño,
quiero que tus manos borren
todo lo que no quiero,
quiero que tus labios seduzcan
mis latidos,
que tus dedos se enreden
con los mios,
y que abraces tan fuerte mi alma
que ya no pueda recordar
lo que no tengo.

No se si estoy en el cielo o inmerso en
mis locuras cuando estoy contigo,
sentir tus manos tocarme enciende las
ganas de mis sueños,
ganas perdidas en labios que no fueron mios,
ganas cubiertas de olor a miedo y envidia,
ganas calladas con deseos del tiempo.

Tú has hecho revivir esas ganas,
cada toque de tu cuerpo desenreda
mi cuerpo,
escuchar lo que dices al hablarme,
al tocarme, al sentir cada poro de tu cuerpo
enloquece mis deseos,
el tiempo hace presa de sus juegos y
no da tregua,
cuando estoy contigo el tiempo se escapa
como arena del desierto,
estar contigo es perderme en el
más hermoso sueño,
sentir tus labios mordiendo mis labios me
lleva a la locura del que escapar no quiero.

Contigo desearía caer en un abismo sin fondo,
caer sin pensar, caer sin saber dónde iremos,
perder el miedo de pensar no tenerte,
perder la cabeza abrazando tu cuerpo,
perderme en el tiempo sintiendo tu mirada,
sin despertar, sin saber dónde estamos,
sin querer recordar cómo empezó todo esto.

Gotas de sueños han caido del cielo,
pequeños angeles que tocan y recorren
todo cuanto siento,
gotas de sueños, eso eres mi vida,
gotas que quiero beber sorbo a sorbo,
gotas que calman la sed en mi pecho.

Te pido mi vida que no te asustes,
te necesito y extraño en cada momento,
quiero cada sorbo de las gotas en tu pecho,
cada sorbo de las gotas en tu espalda,
tu cabello, tus ojos y tu silencio,
quiero saciar mi soledad contigo,
quiero saciar la sed de tus mejillas en
mi piel, saciarme rodeado por tus brazos,
recorrerte gota a gota suavemente,
porque eres mi vida, mi gotica de sueños.

No sientas tristeza pequeña,
la soledad es amiga de la inocencia,
no sientas tristeza,
la tristeza te puede ahogar y cegar tu belleza,
la soledad produce a veces desganas,
pero es tu amiga, aunque no lo creas,
la podría llamar “un premio” por lo
especial que eres,
por eso no sientas tristeza,
la soledad conoce tus penas, lo que
te hace feliz y lo que aterras,
es la única que está allí cuando
nadie te acompañe,
y aunque suena irónico, es la mejor
amiga después de Dios,
lo se porque la conozco y suelo
hablarle de mi tristeza,
no te sientas sola cuando ella esté cerca,
no estás sola, es alguien que piensa
en ti aunque no lo creas,
pero si un día deseas que te acompañe
con la soledad, cuenta conmigo,
los tres podemos hablar y reir,
porque somos amigos en común,
aunque no lo creas.

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